Tercería de mejor derecho: novedades jurisprudenciales

Tercería de mejor derecho: novedades jurisprudenciales

La Sentencia del Tribunal Supremo número 701/2018 de 13 de diciembre declara el mejor derecho de una pignoración de depósitos de dinero con preferencia a un embargo trabado por la AEAT: a pesar de que al tiempo de ejercitarse la tercería, el crédito no era cierto, líquido, vencido y exigible goza de preferencia frente al crédito de la AEAT.

Los hechos de la sentencia son los siguientes:

El 1 de julio de 2010, Caixabank, S.A. concertó una póliza de contragarantía de aval con Mundo Abuelo, S.L., con la pignoración de un depósito de dinero, por un importe de 2.113,60 euros. Y, el 20 de junio de 2011, otra póliza de contragarantía de aval, también con la pignoración de un depósito de dinero, por un importe de 1.402,83 euros.
 
Los saldos pignorados en ambas pólizas fueron embargados por la AEAT, mediante diligencia de 18 de marzo de 2013, dictada en un procedimiento de apremio contra Mundo Abuelo, S.L. por deudas tributarias.
 
Caixabank realizó una reclamación previa de tercería de mejor derecho en vía administrativa, frente a la AEAT, que no fue atendida.
 
Formulada la tercería de mejor derecho, la AEAT demandada se opuso al entender que el crédito de la entidad bancaria no estaba vencido, ni era exigible.

El Tribunal Supremo razona lo siguiente:

"Una garantía real constituida antes del embargo, en principio, no necesitaría acudir a la tercería de mejor derecho, pues el embargo se habría trabado sobre el bien o derecho gravado, razón por la cual, en todo caso, la realización del bien o del derecho previamente gravado debe respetar la garantía real. Se ejecuta el bien con su garantía, de tal forma que quien lo adquiere en la ejecución lo hace con la carga que supone la garantía, y el acreedor titular de esta garantía real la mantiene intacta. Esto puede cumplirse fácilmente cuando la garantía goza de inscripción registral.
 
"No ocurre lo mismo cuando la garantía real, como es la prenda sobre derechos del presente caso, no está inscrita en el registro. En estos casos, como el embargo se trabó sin que quedara constancia de que los derechos estaban previamente pignorados, la realización de los derechos embargados puede vaciar la garantía real, que no podrá oponerse frente al adquirente en la ejecución. Por esta razón, para no vaciar la garantía real, debemos admitir que el acreedor pignoraticio pueda hacer valer la preferencia de cobro que le concede su garantía real frente a la TGSS mediante la tercería de mejor derecho".
 
De acuerdo con esta doctrina, aunque al tiempo de ejercitarse la tercería, el crédito garantizado con la prenda todavía no era cierto, líquido, vencido y exigible, dicho crédito goza de preferencia frente al crédito de la AEAT que motivó el embargo y el apremio, por lo que la tercería debe prosperar.